Un Hangar para avionetas. Un proyecto singular
El comitente, un piloto aficionado experimentado, nos confió el proyecto de un hangar para avionetas, que tuviera una capacidad de hasta tres aeronaves juntas. El primero de varios que podrían alojarse en diferentes aeródromos del país con expectativas de convertirse en una red, imitando las que existen en otros países. Se diseño un sistema constructivo trasladable, de fácil montaje y producción en serie, repetible en otras locaciones. Esto podría facilitar la construcción en etapas, según la disponibilidad de presupuesto.
Un edificio para la comunidad
Este proyecto tuvo el particular desafío de diseñar un edificio que cumpliera las necesidades privadas del comitente y respondiera a su expectativa de realizar un aporte social a la comunidad. Su intención era que en los momentos que estuviera disponible o libre de aeronaves, se adaptara para convertirse en un salón multiuso para uso público. Además había que sumarle la función de albergue, a modo de «dormis»para descanso de los aviadores, cuando la jornada de vuelo fuera extensa. Complementa este espacio, un área de cafetería para refrigerio de los deportistas, como para el público externo. Como tantos espacios deportivos, este Aeroclub es un espacio de referencia para eventos sociales y encuentro de la comunidad local. Por lo tanto, este proyecto aporta a dicho propósito, agregando un espacio de calidad.
Materialidad e identidad
El clima, el sitio, las determinantes constructivas y tecnológicas locales como la distancia, fueron disparadores del diseño. El uso de grandes aleros que protegieran del sol, el diseño de estructuras metálicas modulares, y la solución de cubiertas y tabiques autoportantes con paneles parcialmente prefabricados, fueron los elementos constructivos principales. Todo ello constituyó la guía para crear un lenguaje arquitectónico acorde a un edificio singular, perdurable, contemporáneo y de reconocible identidad para la comunidad.








